jueves, 14 de enero de 2016

Como vestiamos los guajes, allá por el 2000

Menos mal, que allá por el  comienzo del año 2000, nuestras redes sociales se basaban en el messenger y el fotolog,  y nuestros smartphones no tenían cámaras. No había hashtags, ni instagram, y los selfies de por aquel entonces los llevábamos a revelar a la tienda de fotos, esos los que no teníamos aún una cámara digital y tirábamos de desechables de carrete. Por que si no la documentación gráfica que nos quedase de esa época seria de espanto. Por que hay modas y modas, etapas, tribus urbanas, numerosas marcas y tiendas, pero por aquel entonces miles de chic@s en Asturias nos dedicamos a llamar la atención pensando que éramos los mas malotes, los mas guapos y los mas guays del instituto.
Y me refiero a Asturias, por que obviamente es donde viví el efecto payaso micolor del que os estoy hablando. Supongo que en el resto de comunidades autónomas seria algo parecido,o  peor, quien sabe.
También quiero matizar que hubo gente mas lista, aquella a la que llamábamos pijos que hoy si ven sus fotos de antaño no tienen por que avergonzarse. Polos de ralph Lauren y Tommy,  náuticos a sus pies y pantalones de dockers y levi's, clásicos que aun hoy en dia perduran al mas puro estilo pequeño Nicolás.
Así que la juventud asturiana hicimos una especie de pacto con el arcoiris, prometiéndole que cada día llevaríamos encima todo el abanico de colores existente...lo bueno de esta tendencia es que todo pegaba con todo, cuanto mas cantoso mejor, y no existía esa frase típica que decimos cuando abrimos el armario "¿que me pongo hoy?"
Nuestro ropero parecía responder
" pontelo todo, nena"
Y si, así hacíamos, pareciendo cuadros abstractos camino del instituto, con la desesperación de nuestros madres/padres/abuel@s que no entendían semejantes pintas.
Teníamos varias tiendas de referencia, en Oviedo estaban Metamorphosis,(( ubicada también en Gijón y Avilés )) aquí encontrabas ropa de la marca Pho, la brigada internacional y Lois. Entre otras.
Camelot, que su logo principal era como una mala copia de Pho, y se llamaba Fho, el estilo era parecido pero la ropa tenia mas costuras y un aire mas bacaleta y mas flúor. Imán en el Salesas, que ahí estaban los míticos pantalones de Technowave,Tania, que era una tienda donde creo recordar que hacían piercings y tatuajes, y allí vendian los famosos pantalones de chico de la marca reciclaje y unas chaquetas de cremallera que las llamaban chaquetas "tatuaje" de la marca t-pones. También había un "outlet" de metamorphosis que no recuerdo su nombre, aquí vendían tallas sueltas y encontrabas gangas, ya que tooooda esta ropa costaba un riñon y parte del otro. Estas son las que recuerdo en Oviedo. En Gijón había una en el c.c. los fresnos que se llamaba Minimal, allí vendían camisas para chica y chico de dj's band y entre otras marcas rotwailer y spoon. Es lo que recuerdo. Inditex en parte también se sumó a esta tendencia, y a Bershka empezaron a llegar pantalones de Be a Star rojos con las letras en blanco, campanas imposibles y en Pull & Bear también había cosillas del estilo para no quemarnos la paga.
Las chicas solíamos llevar pantalones con campanas infinitas, debido a eso, los barrenderos de todas las poblaciones asturianas nos estuvieron eternamente agradecidos, hacíamos parte de su trabajo desinteresadamente limpiando el suelo con los bajos de nuestros pantalones. Para desesperación de nuestras madres que entre restregar la mierda acumulada y planchar aquel kilométrico pantalón echaban toda la tarde, esas las que tenian humor como quien dice. Otras a escondidas nos subían la bastilla dejando nuestros preciados pantalones a ras del suelo para nuestra vergüenza ajena, por que si la campana no arrastraba no era una campana. Aquellos pantalones eran de todos los colores posibles, naranjas, rojos, verdes, morados, amarillos, fucsias, blancos...todos. Solíamos acompañarlos de unas chaquetas de neopreno, de cien mil colores que al tercer lavado se llenaban de pelotas, pero daba igual, y es que a pesar de su elevado precio, la ropa era una mierda pinchada en un palo. Si había mucho frío o si no, jugábamos a las superposiciones, nos poníamos una falda o minifalda encima de los pantalones, y debajo de las campanas unos calentadores, que acababan desechos de tanto arrastrarlos. Como calzado teníamos las famosas botas art, unas botas horribles que además de incomodas pesaban un montón y por no variar costaban un huevo. También salio la moda de los "playeros surferos" ¿? (( recuerdo el termino "surferos" y a dia de hoy no he  visto a ningun guaje surfear con ellos )).y aquí entre las marcas buffalo y etnies triunfaban los osiris, en concreto,los D3 que eran igual que coches de choque. Los que tenían un presupuesto elevado podían adquirir los osiris, los de presupuesto medio los Buffalo que eran una copia y los que no, fardabamos de los del pull&bear, los XDYE. Además los "bufabamos" que eso era ponerles una bola de calcetines por dentro para levantar la lengüeta y mantenerla tiesa. Y aquí llegaba la desesperación de los profesores de gimnasia, cuando nos veían con aquella mierda de playeros que no podíamos ni caminar, ni correr, dabas una patada al aire y te salia volando el playero y la bola de calcetines. Para hacer gimnasia y el gilipollas...
El 85% de la población juvenil asturiana tenía un pantalón de piel de melocotón de Adidas, el resto uno similar de Dadodas o Aydias del mercadillo, en cualquier color, que llevábamos con las cremalleras abiertas hasta encima del tobillo. Pantalones, que por cierto la mayoría acababan "chinados" por algún cigarro de la risa o quemados contra el suelo del gimnasio.
Teníamos una pasión por la montaña muy particular, tanto féminas como machos llevábamos las botas Salomón, con las cremalleras desabrochadas. Y los chicos se ponían la mitiquisima cazadora de neopreno de la marca trangoworld, negra, azul, gris o roja. Con sus pantalones caídos por debajo del culo...

Los sábados nos poníamos "tope" guapas oye, sacabamos el cinturón que teníamos como minifalda, nos poníamos una camiseta lycrosa y bien escotada por delante y por detrás, dejando ver nuestros cantosos sujetadores y esos "discretos" tirantes transparentes que de veían a kilometros(( el peor inventó de la historia )) , las que querían ir mas cómodas usaban cualquiera de los modelos de calzado que os mencione anteriormente, o las botas de pelo de mapache cuanto mas peludas mejor, y con unos buenos pompones. Las mas "cool" sacaban a relucir sus plastiqueros zapatos de punta del Blanco o de Mustang, de charol de todos los colores habidos y por haber. Y las famosas y horripilantes botas blancas, si, esas que eran blanco nuclear y en cuestión de semanas adquirían un tono amarillento.
Los chicos se ponían sus mejores galas, camisas y camisetas canis total, de rottweiler, dj's band, welcome to paradise, spoon, no fear, foam y como no bad boy, ese muñeco hormonado con cara de malote. Como complemento ¿nocturno? solian llevar gorras y las gafas de la marca Oakley a los que no les daba el paño, se conformaban con la imitacion, las Okey. Los pantalones de los chicos eran anchos no, lo siguiente con mil adornos, y colores. Me acuerdo de los de reciclaje y los de tribal, los llevaban por debajo del culo enseñando el ultimo grito de la lencería, los calzoncillos de unno.

Pero no todos llevaban esos pantalones. Otros llevaban los dickies en color rojo, azulón, naranja butano, negro o gris o simplemente pantalones anchos pero un poco menos,  de marcas como quiksilver y billabong.
Aunque nosotras también nos luciamos... no marcar bragotas con nuestros pantalones nos hizo caer rendidas ante los tangas mas horteras y llamativos que "discretamente" asomaban por encima de nuestro pantalón.
En cuanto a nuestros peinados las ventas de giorgi líne subieron considerablemente en la región, la espuma y la gomina eran los productos estrella e indispensable para nuestros cabellos y estrafalarios peinados. Los chicos cuanto mas de punta mejor, a veces con un peinado al que llamábamos "corona" o "cenicero" y algunos llevaban estos peinados con dos mechones pegados en la frente. Lo juro. Nosotras nos haciamos coletas, con mechones sueltos, rizos duros como piedras a consecuencia de la espuma y disfrutábamos del efecto mojado de la mañana a la noche.
No teníamos joyas sofisticadas. Cuanto mas plástico mejor. Collares de bolas a lo Lisa Simpson, pulseras a juego, aros de plástico y anillos, un joyero de lo mas exquisito.
Los chicos llevaban los típicos collares de plata gorda de Tailandia y pulseras iguales.
No teniamos clutchs, ni bolsos satchel, ni bowling bag, no. Teníamos bolsos plastiqueros de lo mas cantosos. La que podía los tenia de Pho, otras de personajes tales como Pucca o las Supernenas (( por que eramos malotas pero estas muñecas eran lo mas ))
y unos bolsos pequeñitos que había en Blanco, de charol de tooodos los colores.
Los chicos, la mayoría llevaban su cartera de quiksilver atada con una cadena enganchada en los pantalones, otros se decantaban por las "chineras" cuanto mas cantosas mejor. Y es que el rollo Pepe Mola, fue contagioso. Nos poníamos cualquier cosa que tuviese relación con la marihuana, Bob Marley y la cultura rasta, sobre todo camisetas.
No me olvido de la apertura de Parque Astur y de su tienda New Yorker, el boom de Fishbone transformó a todos los tíos, que orgullosos portaban en su pecho la famosa raspa de pez.

Forrabamos las carpetas con todas las etiquetas de nuestras marcas favoritas, cantantes, actores y actrices. Por dentro las "petabamos"  de las conocidas "dedicatorias" tipo " de mi para ti por ser tu" y nos quedábamos tan pichis...
Nuestros móviles eran muy simples, el que tenia suerte y tenia el Nokia 3310 podía estar horas y horas jugando al snake...y personalizarlo con las miles de carcasas que traían los puestos en verano.
También teníamos el ericcson T28 y el Alcatel one touch, que podías lanzarlo a alguien y matarlo en el acto.

Otra cosa a destacar eran los tatuajes de por aquel entonces, las letras chinas en el cuello, espalda o donde fuese, los tribales encima del culo y los piercings bien fosforitos en cualquier parte del cuerpo.

A pesar de no haber suficientes fotos de todo este fenómeno modil, he conseguido un montón en google. Supongo que much@s tenéis estas fotos guardadas bajo llave en vuestras casas ¿eh? A mi no me la dais.

Siento envidia sana de los adolescentes de hoy en día, aunque parezcan clones unos de otros,  por lo menos no cometen los excesos que cometimos mi generación, y podrán enseñar con orgullo sus fotos a hijos y nietos.


Y aquí van...las fotos de los horrores!!

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